Primero: fecha y uso
No es igual necesitar unas tarjetas para mañana que producir un material para una campaña de varias semanas. Indica cuándo debe estar disponible y qué margen existe para revisar una prueba.
Segundo: archivo listo
Un archivo incompleto puede consumir el tiempo que se quería ahorrar. Revisa tamaño, sangrado, textos, imágenes y si el diseño está preparado para el soporte elegido.
Tercero: cantidad y formato
La cantidad, las medidas y el tipo de pieza condicionan la ruta de producción. Dar esos datos al principio permite evitar cambios de última hora.
Cuarto: acabados imprescindibles
Si hay laminado, troquel, montaje o un material especial, debe entrar en la conversación desde el inicio. No todos los acabados tienen el mismo plazo.
Qué significa 24–48 horas
La impresión digital puede entregarse en 24–48 horas en muchos trabajos, pero no es un plazo universal. El plazo final se confirma después de revisar el trabajo concreto y su acabado.
¿Lo aplicamos a tu proyecto?
Si tienes una fecha límite, envíanos el archivo o las especificaciones y revisamos qué opción llega a tiempo.